Clarinetista peruano

On 9:55 AM by Colegio Santa Matilde in , , , , ,

Ensayo general antes del estreno de la ópera en el 2013

Desde hace un par de años, un fenómeno nuevo está creciendo en el Perú: la composición de óperas de cámaras - es decir, una pequeña ópera que dura poco menos de una hora. Tuve el honor d involucrarme en el estreno de tres óperas en Lima, y ahora se reestrenan dos óperas muy interesantes en el Centro Cultural Peruano Japonés: "Tiempo de Cerezos" e "Hiroshima de los siete brazos". 
La maravillosa música está compuesta por Benjamín Bonilla, que en el caso de la ópera "Tiempo de cerezo" donde participo, ha escogido un violín, clarinete/clarinete bajo, arpa y percusión como instrumentos acompañante a tres voces solistas. La puesta en escena es muy lograda y estoy seguro que será una experiencia muy sorprendente para ustedes. El libreto ha nacido de manos de Maritza Nuñez.

Los detalles de las funciones los pueden encontrar en el afiche (pulsen la imagen para ampliar). La entrada es libre y sería bueno tomar sus precauciones llegando con mucha anticipación. Todos invitados.
On 1:28 PM by Colegio Santa Matilde
¿Cuál es tu capítulo favorito de "El Chavo del ocho"? Debe haber por lo menos una buena escena que recuerdes ahora mismo. Esta pregunta se la formulé a los estudiantes de música de Puebla. Una alumna, nos narró el capítulo cuando Don Ramón es desalojado por el señor Barriga. La alumna cuenta "...y Don Ramón le decía al señor Barriga que sí tenía el dinero de la renta, y el señor Barriga no le cree. Don Ramón busca su dinero y no lo encuentra porque sus cosas están en el patio (por el desalojo) y el Chavo junto con Quico lo ayudan a buscarlo entre sus cosas. Recuerdo que en un momento el señor Barriga se mete dentro de un ropero y el Chavo tira al piso todo el mueble. Muy gracioso".

Luego de reírnos, le pedí a la alumna que contara la misma escena, pero esta vez con un solo personaje. "¿cómo es eso?" Me preguntó. "Bueno, cuéntanos lo mismo pero solo con el señor Barriga de protagonista, sin mencionar los otros personajes". La chica sonrió y se vio en un aprieto. Los alumnos tenían rostros de preocupados y de estar delante de un conflicto - ¿será posible contar una historia de varios personajes reduciéndolo a uno solo? Creo que si, aunque será muy difícil y la historia no será igual de impactante. En verdad, tenemos un conflicto narrativo.

Este momento de risas que vivimos en mi clase maestra la provoqué para reflexionar sobre nuestra tarea de intérpretes. Si vamos a tocar una obra a dúo, trío o cuarteto, estamos entonces a punto de contar una historia que tiene varios personajes. Imagínate que tocas el violín y deseas interpretar una hermosa obra para violín y piano. La narración sonora tiene entonces dos personajes mínimos involucrados (violín y piano), dos instrumentos que juntos desatarán momentos de fuego y ternura, que finalmente impactarán al público. Pero si en tu proceso de estudio y al subir al escenario no conoces al segundo personaje de tu historia, entonces será como tratar de contar un episodio de "El Chavo" desde el punto de vista del señor Barriga.

Es vital conocer cada detalle de todos los instrumentos involucrados en la obra que vas a interpretar. Todos. Te va a tomar más tiempo, te retará intelectualmente y a lo mejor te agotará mentalmente. Pero la satisfacción que recogerás no tiene precio - el saber que contaste de la mejor manera una obra musical y que el público se impactó con tu narración sonora. Moraleja en una palabra: dedicación.

Publicado el 23 de mayo, 2013. Aquí la publicación original.
On 10:51 PM by Colegio Santa Matilde in , , , , , ,

    Todo intérprete debe ser un investigador, y uno bueno. No importa la edad que tengas al iniciar el estudio de un instrumento musical, nunca es muy temprano para abrazar la historia con todos sus misterios. Tu maestro y tu propia curiosidad te debe llevar a escarbar en los rincones más insospechados que rodean a cada obra que estudias, a cada compositor, a cada momento importante en la historia que sacudió a los artistas, a los científicos, al ser humano. 

Si no deseas simplemente "soplar" un instrumento y tocar todo correcto sin una gota de tormenta artística, de locura creativa, la solución es esta: invierte en tu enriquecimiento humano e intelectual. La receta es simple de escribir, pero te darás cuenta que, una vez que inicies este hermoso y largo camino hacia la excelencia artística, este camino no es fácil ni divertido - de otra manera, todos lo seguiríamos y los músicos/artista seríamos brillantes y por cantidades incontables. Durante tu caminar, serás transformado para siempre.

     Este maravilloso proceso es para aquellos que tiene un compromiso serio con el arte y quieren poner a prueba todo su ser, todos los días. Y capacidad no te falta, eso te lo aseguro. ¿Estas listo para empezar hoy mismo tu transformación?

Publicado el 7 de mayo del 2013. Aquí la publicación original.
On 3:43 AM by Colegio Santa Matilde in , , ,
Pululan por Internet varias imágenes donde se lee, de manera casi poética y energética, que los músicos somos muy sacrificados. Siempre sonrío cuando las leo ya que no puedo imaginar un profesional de cualquier otro campo que no haya sacrificado mucho de su tiempo y energía para convertirse en alguien que aporta a la sociedad y a su familia, además de asumir las exigencias mismas de su profesión. 

Que has dejado de divertirte por ensayos, que no has ido a fiestas por conciertos, que ya no ves a tus amigos por tus giras...bueno, ¿qué esperabas? Tu vida cambia cuando decides ser un serio estudiante y un profesional íntegro. Cuando decidas ser sobresaliente en tu pasión no podrás mantener tu ritmo de vida anterior, y no te compares con otras personas cuyos días transcurren llenos de cosas banales - al contrario, busca "una tribu" de personas que constantemente te motiven y agiten tu curiosidad humana e intelectual.

Tu tiempo lo debes priorizar y aprovechar, y ser consciente de todos los sacrificios que te demandará tu profesión. Esta conciencia de tener tu visión profesional - que viene con un costo de sacrificio - se respira en todas las carreras. Todas. Puesto de manera simple y justa, diría que hay gente dispuesta a sacrificarse y otras que no, sin importar su profesión (uno de los puntos por el cual algunos sobresalen y otros no, así de duro y transparente).

Como músico, los llamo a reflexionar y a no creernos más sacrificados que otras personas que también invierten mucho esfuerzo, dinero y sacrificio diario para ser mejores personas y profesionales.

Publicado el 12 de abril. Aquí la publicación original.
On 9:52 PM by Colegio Santa Matilde in , , , ,
Piensa. La televisión es basura. Bueno, no todos los programas televisivos lo son, pero los escasos espacios interesantes son la excepción. En algún momento incluso  te has quejado de la calidad de los programas transmitidos o a lo mejor ya estás pensando en algunos patéticos ejemplos que sinceramente te fastidian - y dices "¡como diablos pasan esto a una hora familiar!". La televisión es un espacio comercial y de entretenimiento pero podemos asumir que los productores tienen responsabilidad sobre la calidad de las noticias y programas que ofrecen a su público, que se cuenta en millones diariamente.

   Nos quejamos de estos programas horribles, sin contenido, vulgares, violentos, muy superficiales y, lo peor, que nos grita por muchas horas a la semana lo que presuntamente prefiere la mayoría del pueblo. También deja ver la manera como piensan los productores y programadores sobre nosotros y basados en nuestros gustos, deciden como debe explotarse de la mejor manera este sistema de comunicación. Pero sentimos que no aportan a nuestro conocimiento y reflexión, y que incluso fracasan en entretenernos.

   Imagina que tienes la oportunidad de tener tu propio espacio televisivo, pero como careces de experiencia, te ofrecen la alternativa de dirigirte no a seis millones de personas sino a un grupo más pequeño, digamos, 5000 personas. No. Mejor que sean sólo 1000 personas. Eso sí, una de las condiciones de tu programa es que debes salir al aire todos los días. Tú convences a los productores que, dada tu inexperiencia, puedes incluir en tu espacio sólo temas que te interesan e incluso de tu vida propia. Aceptan. Luces azules, rojas, amarillas, fondos de colores artísticos, gráficos fantásticos, música moderna....todo está listo para que seas una figura pública.

   Ahora, imagínate con ese poder que tienes de dirigirte por un medio de comunicación a miles de personas al mes. ¿Qué ofrecerías? ¿Qué temas compartirías? ¿Cuál sería tu aporte? ¿Repetirías aquella receta barata y que tú mismo criticas de la televisión tradicional? Supongo que no. Yo no lo haría.

   Esa responsabilidad ficticia de dirigirte a miles de personas que te invito a imaginar, en realidad si la tienes, pero no se llama televisión. Se llama Facebook. Tu muro es como un programa público donde has aceptado hablar de las cosas que te gustan e incluso de tu vida privada. Lo que compartes lo leen miles de personas y "sales al aire" todos los días. Incluso si tu muro está dirigido solo a tus seres más cercanos, ¿no cree que aun así, tienes responsabilidad por el contenido que compartes?

   Hago esta reflexión por la enorme cantidad de sandeces que muchísima gente comparte en sus muros - por ejemplo, que Samsung le pagó a Apple 1 billón de dólares en monedas de 5 centavos. ¿Somos tan inocentes de creer en esto y compartirlo como noticia importante en nuestros muros? Esto es casi tan alarmante como aquellos talkshows donde se aprecian personas que a duras penas tienen un buen dominio de su idioma materno y que parecen desesperadas por un poco de atención.

   Por otro lado, existe el "yo escribo y subo a mi muro lo que me da la gana" y ese es tu derecho, pero recuerda: Facebook dice mucho de quien eres. Piensa... la televisión es basura y tu no quieres parecerte en lo más remoto a un sistema público que hace lo imposible por el dinero, con gente que no tiene problemas en perder su dignidad delante de millones de personas.

Publicado el 21 de marzo del 2013. Aquí el texto original en Facebook.
On 6:55 PM by Colegio Santa Matilde in , , , , ,
 Esta es la historia de una flautista. Esta joven intérprete se presentó para una audición y compitió sólo con dos compañeros de estudio. Quedó tercera. Además, tuvo la fortuna de tomar una clase maestra con un renombrado flautista que, al escucharla, no titubeó en nombrarle sus deficiencias técnicas (el profesor fue algo severo, pero dado su tremendo status internacional, se podía esperar). Confundida, se compara con sus compañeras y ve que, a lo mejor, no avanza tan rápido como ellas. Se frustra. Se enoja con su maestra a quien finalmente, le echa la culpa de sus infortunios.

Si leemos esta historial tal cual, creo que sería justo que la alumna se enfade con su maestra (aunque yo optaría por dialogar). Pero hay algunos puntos claves que no se cuentan en esta historia, y son importantes tomarlos en cuenta.

La audición de la flautista se realizó sin que la maestra preparara a su alumna, es decir, la joven tuvo una gran iniciativa y se presentó sola. Sus compañeros con los cuales compitió, le llevan siete años de estudio.

Durante su clase maestra, recibió varias críticas sobre su técnica de un gran maestro. Aquí, no se cuenta que la flautista lleva sólo un año de estudios formales en una Escuela de Música (o Conservatorio), y que como alumna en formación, está llena de cosas por corregir - a todos nos ha pasado y tiene mucho sentido que nos corrijan , ¿verdad? La alumna se dio un golpe muy fuerte porque piensa que un año es suficiente para ya ser un buen instrumentista.

Ahora la historia se ve diferente: estamos hablando de un principiante, que aspira a grandes cosas (audiciones) y quiere mejorar (clases maestras) pero que no puede manejar la crítica y por sobre todo darse cuenta que se encuentra en un proceso. En música, son muchos años de práctica antes de poder dar un salto sobresaliente (los expertos hablan de un mínimo de 10 años).

Echarle la culpa a la maestra por esa mala audición me parece injusto, si conocemos el escenario completo. Confía en tu maestro y por sobre todo, dialoga con ella/él para que siempre puedas sentir su respaldo, sobre todo en momentos cuando te sientes frágil.

Publicado el 19 de marzo del 2013. Aquí el texto original en Facebook.
On 6:50 PM by Colegio Santa Matilde in , , , ,

Les comparto una experiencia reciente a la espera de poder intercambiar opiniones o situaciones similares que estoy seguro les ha tocado vivir.

He recibido a un nuevo alumno de clarinete que viene del interior del país. Recién ha cumplido una semana en Lima y está decidido a mejorar con el clarinete (ha dejado todo por venir a estudiar conmigo, ¡que responsabilidad siento con él!). A sus 18 años, autodidacta, su experiencia musical está construida por la bandas musicales locales, a las cuales se ha dedicado mucho en los dos últimos años.

Para su primera clase conmigo le pedí que llevara cualquier material impreso que tuviera, para poder escucharlo con algo que le sea familiar. Llevó el método Magnani. Le pedí que tocara un ejercicio que está en Si menor, que son puras semicorcheas y muchos arpegios.

Para mi sorpresa, mi nuevo alumno lo tocó con un sonido bastante parejo, con un pulso envidiable, con gran seguridad, ¡y todo una octava arriba! La cultura de banda de la cual proviene este decidido clarinetista lo obligó a estudiar el método una octava superior de lo escrito, llegando a notas como Do# sin problema alguno.

¿Porqué será que en las escuelas de música o conservatorios aún les tenemos miedo a estas notas agudas? Aquí tenemos a un joven - que las circunstancias quisieron que nunca reciba clases formales de clarinete con un profesor - que no tiene miedo de tocar al frente de su primer maestro, en un contexto  universitario, con un método exigente y de la única manera que sabe hacerlo: agudo y con el mejor sonido que su oído le ha enseñado.

Estoy ya curioso por escucharlo en su segunda clase, luego que trabajáramos en la primera reunión aspectos de cómo mejorar el sonido y algunas correcciones en la posición del cuerpo. A este joven le puede faltar aquello que llamamos técnica, pero lo que le sobra es determinación, motivación para mejorar y humildad.

Publicado el 14 de marzo del 2013. Aquí el texto original en Facebook.